Astrología culta y erudita

Toda ciencia es predictiva, la astrología tambien lo es

LA PERFECCIÓN DE LOS NÚMEROS. EL 3. LA TRINIDAD. LOS PLANOS DEL SER Y SU APLICACIÓN EN ASTROLOGIA

En la ciencia legada por la tradición, la ciencia natural, se dan las bases de la conexión con el ser humano, con el objetivo de explicar los grandes misterios de la vida, para poder mejorar la existencia humana y elevarla a través de las vivencias de los hombres, en consonancia con el mundo en el que vive.

En este sentido, los científicos clásicos, hombres que cultivaban un gran número de ciencias, para de este modo tener una visión global y una perspectiva completa de los hechos para poder explicarlos y posteriormente pronosticarlos y llegar a estar preparados para los acontecimientos a vivir, pronto descubrieron los vínculos entre los seres vivos, entes biológicos individuales, con la naturaleza, el ente biológico colectivo que sostiene al resto de aquellos, procurándoles lo necesario para la vida y su evolución.

Así, el ser humano individual como todo aquello presente en la naturaleza, como ser viviente y transformado con el paso del tiempo, como ser perfectamente acabado y con capacidad de movimiento propio (microcosmos) se emplaza dentro del mundo natural vinculado a éste en su propio movimiento (macrocosmos).

En el primer capítulo del Asclepio, en su diálogo con Hermes Trimegisto se observa este principio fundamental que queda patente en toda la obra del hermetismo: “el uno y el todo se corresponden recíprocamente, todo es uno y uno es todo”. Este principio se refiere a la correspondencia del todo y la parte, utilizado en diferentes disciplinas, por ejemplo la magia. Del mismo modo, en la confección del horóscopo en el instante del nacimiento cuando se comienza a respirar, se puede ver reflejada la vida y las características del individuo. Así un instante de tiempo (parte) se convierte en el reflejo de toda la vida del individuo (todo).  

Así Hermes hablando de la reciprocidad universal en el Asclepio comenta:

“Y el aliento vital, que llena todo el Universo, se entremezcla con todos los seres y los vivifica”. Esta idea del aliento vital está muy relacionada con la cosmología de Asclepio: “A través del Aliento vital son puestas en movimiento y dirigidas todas las especies del Cosmos según la naturaleza que Dios asignó a cada una”.

Alrededor de esta idea gira gran parte de la filosofía egipcia y hermética aplicada al ser humano y su biología. En textos anteriores hemos explicado la importancia de la Luz como elemento clave y principal de la ciencia clásica, a partir del cual se da inicio al Macrocosmos y el Microcosmos, generando el movimiento.

Así el aliento vital queda impregnado de ésta dando vida a los seres y la naturaleza. Como ejemplo podríamos indicar las divisiones del horóscopo en 36 decanos en grupos de 3 por signo zodiacal. A partir de aquí se trata sobre el orden que existe en el Cosmos y se puede apreciar la importancia del 3 en el desarrollo de las teorías filosóficas y su aplicación práctica en el mundo y el ser humano. Si la Luz, como elemento transmisor de la voluntad divina y providencial se imbrica en el ser humano a través del aire y lo que más adelante explicaremos como el “Aliento vital”, ésta puede ser estudiada en función de la energía que transmite y su división en planos sobre los que opera.  Esto no es ajeno a la observación física directa, pues podemos comprobar como todos los cuerpos tienen 3 dimensiones espaciales. Así en el Asclepio se trata sobre el orden que existe en el Cosmos y que lo cohesiona: “Por tanto, Destino, Necesidad y Orden son, los 3, las mayores de la Voluntad de Dios, que gobierna el Cosmos mediante su ley y de acuerdo con su Divino proyecto”[1]. Aplicación práctica en la física también comprobada, ya que, la primera figura geométrica con área que se forma es el triángulo completada con el movimiento, fundamentado en el círculo, formando el mundo que conocemos, desde las 3 dimensiones espaciales y el tiempo, elementos básicos del Cosmos. El movimiento circular entonces es consustancial a este orden: “Pues en esto consiste el proceso cíclico, la razón de la circularidad, que todas las cosas estén encadenadas de forma que no se distinga el principio, si existe, de la rotación, pues todo está, a la vez, antes y después que las demás cosas” (Asclepio 40, 20). En función de la conexión de los seres vivos biológicos del todo y la parte, nacen los vínculos del ser humano (microcosmos) con el mundo natural y el Universo (Macrocosmos) sustanciado en los 3 vinculos fundamentales: Luz (espíritu animal), aire (espíritu vital), alimento (espíritu natural).

Del mismo modo, los 4 elementos naturales (fuego, aire, agua y tierra) están separados por 3 espacios intermedios que los conecta:

Tierra-agua (Necesidad)

Agua-aire (Armonía)

Aire-fuego (Obediencia)

De la misma forma, para la tradición griega, el alma está intregrada por 3 partes:

Razón (logistikon)

Coraje (thymikon)

Deseo (epithymetikón)

Para estos, el alma está compuesta de 3 acordes musicales (Dia passon, Dia tesaron, Dia pente)

 

Por tanto, si la parte está relacionada con el todo y el todo con la parte, la correspondencia Microcosmos – Macrocosmos debe estar presente en allá donde nos dirijamos: “Ellos fueron los que, tras aprender de Hermes que el Creador ordenó a las cosas de abajo estar en simpatía con las de arriba, instituyeron en la Tierra las funciones sagradas como exacta prolongación de los misterios divinos”.

Estos preceptos son coincidentes con los aforismos descritos sobre la Tabla Esmeralda, atribuidos a Hermes: “Lo que es abajo es como es lo que es arriba, y lo que es arriba es como lo que es abajo, para los cumplimientos de los milagros del Uno”.

Así pues, lo que vemos arriba (Macrocosmos) debe poder explicarse a través de lo que vemos abajo (Microcosmos) y viceversa. De ahí que podamos observar como desde la Luz (color blanco) nacen los 3 colores básicos primarios y de la combinación de éstos los 12 colores fundamentales. Por extensión, 3 planos de energía fundamentales, sostenidos por 3 vinculos esenciales (Luz, Aire, Alimento) y éstos vinculados a 3 sistemas orgánicos básicos en el ser humano: nervioso, pneumático-circulatorio, digestivo.

Desde esta perspectiva debemos citar un ejemplo fundamental, de un genio, astrónomo, médico, astrólogo, cartógrafo y teólogo: Miguel Servet, quien buscando una explicación teológica al “Aliento vital” y su aplicación en el ser humano, descubrió la circulación menor de la sangre, la circulación cardiopulmonar.

En una apasionante disertación en base al 3, Servet aplica el conocimiento hermético y la astrología en el texto de contestación a Calvino y a su Institución de la Religión Cristiana, con su Christianismi Restitutio (Restitución del Cristianismo), relacionando el modelo natural del que nace la ciencia astrológica y que comparte con los preceptos básicos de la Religión Cristiana relacionada con el 3: La Trinidad Divina. Expuesta desde 3 proposiciones. De ahí que pueda considerarse (además de por otras cuestiones) que la Religión Católica es fundamentalmente solar (el Sol como canalizador de la Luz Divina).

En este sentido Servet explica la afirmación católica: “el que me ha visto[2], ha visto al Padre (Juan 14,9)”. Igual que un círculo dentro de otro círculo. (Los 2 tienen en común el número PI, aunque de distinto tamaño). En este caso PI representa la esencia que les es común, El Espíritu Santo (Ley de la analogía).

En la antigüedad los clásicos lo explicaban por un espejo roto, en el que cada trozo refleja la misma imagen que cuando estaba entero, de ahí la correspondencia del todo y la parte (Macrocosmos-microcosmos) , principio fundamental de la astrología y esencia filosófica de su aplicación práctica: Como es arriba, es abajo. Así se explica la correspondencia entre el todo y la parte. Se da la misma situación que si viendo el círculo pequeño (Jesucristo) se viera el círculo grande (Dios Padre), ya que en los 2 aparece el número PI (Espíritu Santo), que es la sustancia que lo envuelve.

De esta manera se puede comprobar como el 3 es muy importante por los paralelismos que nos encontramos. En el Vía Crucis pasional, las escrituras nos hablan de 3 caídas en la Via Dolorosa, en el Evangelio se describe como Pedro niega 3 veces a Jesús (Mateo 26:69-75; Lucas 22:54-62), o los 2 acompañantes de Jesús en la crucifixión (Dimas y Gestas) que con Jesús de Nazaret forman 3.

Por la Ley de la analogía se puede explicar de esta manera la geometría de los cuerpos en torno al 3: Macrobio en “Comentarios al sueño de Escipión” asegura que todos los cuerpos son o cuerpos matemáticos, creaciones de la geometría, o bien cuerpos susceptibles de ser vistos y tocados. Los primeros presentan 3 niveles de desarrollo, la línea se proyecta a partir del punto; la superficie a partir de la línea, y el sólido a partir de la superficie. Los otros cuerpos, por el contrario, a causa de la cohesión  que les confieren los cuatro elementos[3], se unen con concorde armonía en la solidez de una sustancia compacta. Al igual que, todos los cuerpos tienen 3 dimensiones: longitud, anchura y profundidad. De aquí la importancia de la unión del 3 con el 4.

Consecuentemente, si la energía principal y esencial parte del Uno y pasa a los cuerpos a través del camino del 3 podremos explicar los 3 planos energéticos básicos a través de 3 sistemas fundamentales de energía correspondientes en el Ser humano:

 

 

Mente – Alma

Pneuma – Espíritu – Corazón

Instinto – Elementos

 

El Aliento vital y su inclinación al 3

 

Desde el mundo antiguo siempre ha existido una especial inquietud para saber cuándo se producía la entrada del alma (o más exactamente el espíritu) en el cuerpo porque ese momento debía estar marcado o indicado de alguna manera. Ese será uno de los pilares de la investigación teológica de Miguel Servet y que a la postre le llevaron a descubrir la circulación menor de la sangre, es decir, buscando una explicación teologicoastrológica se tropezó con un descubrimiento médico. Este momento se ha buscado en todas las civilizaciones antiguas  como punto de partida de la vida de un ser humano. Así Miguel Servet buscaba el “Aliento vital”, algo que los hindúes llaman Prana o los griegos llamaron Pneuma. Momento que los egipcios también buscaban al calcular el horóscopo (lo que actualmente llamamos Ascendente[4]).

Según esta teoría en el momento del nacimiento la parte mística, sutil que no forma parte del cuerpo viviente únicamente sino que conecta con el alma y la Divinidad, a través del aire llega a la sangre en la primera inspiración del recién nacido del aire externo cargado con la luz divina que le infunde el espíritu (Pneuma o aliento vital). A través de la sangre llega al corazón, de ahí que la mayor sensibilidad del cuerpo se le conceda al corazón que alberga la Luz Divina en mayor medida produciendo el movimiento de la sangre (sistema circulatorio esencial para la vida) y transportando la Luz Divina al resto del cuerpo iniciando el tiempo fundamental del ser viviente a través del movimiento, provocando a partir de aquí el movimiento del sistema pneumático o respiratorio.

De esta manera, observamos como del plano sensible energético central (el mental conecta con el alma y el instintivo con los elementos directamente) se divide en 2 al entrar en contacto con la parte sensible del individuo (Aire – sistema pneumático / Agua – sistema circulatorio).

La base del sistema energético dividida en 3 planos también podremos observarla en culturas y civilizaciones tan importantes como la hindú, que en la ciencia ayurvédica dividen los planos en 3 doshas (humores) o Tridosha: Vata, Pitta, Kapha.

 Como más adelante veremos, podremos enlazar estos 3 sistemas básicos, planos  o doshas con 3 sistemas orgánicos diferentes, esenciales para la vida, vinculados a los 3 funcionamientos orgánicos fundamentales del ser humano.

Estos vínculos con la perfección de los números nos los podemos encontrar en el mundo clásico en todas las ciencias y en todos los ámbitos: la medicina, la astrología, las matemáticas, la geometría, la teología, la biología, la arquitectura, la escultura, la pintura, etc.

Otro ejemplo claro que podemos encontrar con el 3 es la representación tan conocida de Leonardo Da Vinci (La última cena), que muestra los grupos de Apóstoles por tríadas, resaltando las triplicidades. Y un matiz que se observa en el cuadro, como son 3 ventanales a los lados de Jesús de Nazaret por donde entra la luz, como alegoría cristiana de los 3 elementos básicos de la Religión católica: Padre, Hijo y Espíritu Santo que forman parte de la Luz Divina.

Según la tradición hermética de los 4 elementos que conforman el Macrocosmos (Mundus Maior) y el Microcosmos (Mundus Minor), en el Todo y la parte, el fuego y el aire, son elementos más sutiles que el agua y la tierra, de ahí que Servet busque en el fuego y en el aire la sustancia constitutiva del Alma que se adaptará al cuerpo en el nacimiento, a través del Aliento vital. Así, en el Restitutio Servet explica porqué los 3 elementos superiores (fuego, aire y agua) son más sutiles que la tierra, que es el elemento que sostiene a los demás.

De esta manera en la Teología se aplica a la energía a la que debe tender un individuo en su proceder para elevar las virtudes cardinales propias del ser humano, hacia las virtudes más sutiles y más elevadas, las virtudes teologales y que son 3: Fe, Esperanza y Caridad.

De esta manera podremos organizar y vincular las energías con las ciencias clásicas.

 

 

 

Prima Causa                   Primun Mobile                      Octava Esfera

        Fe                              Esperanza                                 Caridad

    Teología                         Astrologia                                 Filosofía

Y del mismo modo los clásicos atendiendo a esta forma de organización del orden natural organizaron las artes liberales. Especial atención para el caso que nos ocupa daremos al Trivium, o las 3 artes de la Elocuencia, que se asocia al Logos, la palabra divina: El verbo. A través de 3 caminos:

Gramática: Comprende los hechos

Dialéctica: Habilidad de razonar la relación de los hechos

Retórica: Habilidad de la expresión efectiva (figuras lingüísticas), la aplicación de los     hechos y la relación entre ellos.

Cada grupo, se divide en 3 subgrupos en otras tantas formas conceptuales. Y es aquí donde además a través de las ciencias del mundo clásico, la escultura, la arquitectura, la música, la perspectiva, la filosofía, la pintura… utilizadas sutilmente, se puede conseguir el acceso a la magia del 3, o la Divina Proporción.

Por tanto, no es casual que el mundo clásico haya “copiado” del orden natural macrocósmico la forma de organizar nuestro mundo, a imagen y semejanza en el microcosmos humano.

Pero la energía debe ir canalizada, vehiculada; y es en este ámbito precisamente,  donde debemos buscar el orden, a través de La Luz. Así lo podemos comprobar en el Christianismi Restitutio de Servet: “Si por medio de la deidad que hay ahora en cualquier cosa puede crear Dios un mundo enteramente nuevo y manifestarse a través de ella hipostásicamente, ¡Cuánto más por la deidad de Cristo!, Si como hemos dicho hace poco, Dios toma de sí mismo la figura y la sustancia de todas las cosas, ¡Cuánto más la figura y sustancia de Cristo!”. “Sin cambio alguno de su parte, Dios puede aquí y ahora manifestársenos visible y palpable, en una forma cualquiera, ya que contiene en si esencialmente todas las formas y todos los cuerpos. Pero la forma de Cristo la estableció la primera en su pensamiento eterno, como manantial de vida, y nos la puso de manifiesto tanto en la creación como en la encarnación”. La Luz por tanto, será la que contenga esencialmente la forma sustancial de todos los cuerpos. “Propio de la Luz es no solo expresar naturalmente la idea, sino contener sustancialmente la forma sustancial (Restitutio). Y es ahí donde se introduce la Luz del sol como vehículo esencial de la Luz Divina que engendra los seres y los planetas, como elementos que reflejan la luz del sol y que operan según la energía determinada por el espectro cromático de la luz reflejada de éste. A través del Aliento vital (la Luz Divina imbuida en el aire que respira), el espíritu que encarna la parte sensible del nacido pasa desde los pulmones a la sangre y de aquí al corazón, que será a la postre la sede del Aliento vital[5]. Así los egipcios representaban el Aliento vital como una cruz ansada, y que aparece en el extremo de los rayos con forma de manos que salen del Sol pero dirigidos a la nariz, que puede ser traducida como horóscopo y será en el momento en el que el feto comience a respirar cuando entre el alma y se configure el esquema u horóscopo o carta natal. Es a partir de aquí cuando se introduce el texto a la circulación menor de la sangre: “Suele decirse que hay en nosotros 3 espíritus formados de la sustancia de los 3 elementos superiores: el natural, el vital y el animal”. (Restitutio, 169)(Son los 3 pneumas o pneumata en griego, los 3 espíritus en el latín, o  los ruaj para los hebreos). Y es aquí donde podemos realizar la conversión al lenguaje astrológico: Los 3 espíritus están relacionados con 3 energías básicas planetarias y 3 sistemas orgánicos esenciales que se emplazan en cada uno de los planos energéticos del ser humano.

 

Espíritu natural                    Espíritu vital                Espíritu animal

      Hígado                             Corazón                          Cerebro

Sistema digestivo  Sistema circulatorio y respiratorio  Sistema nervioso

     JÚPITER                             SOL                              MERCURIO

 

 Por esto es que se pueda afirmar que las transformaciones espirituales si deben producirse en alguna parte del organismo, estas deben darse en el corazón. Y de aquí parte la idea de considerar el corazón como la localización de la divinidad en el cuerpo humano como algo común a una gran mayoría de culturas.

De esta manera, el momento fundamental  para la realización de la carta natal es el él los pulmones y se pone en marcha la circulación menor de la sangre, la circulación cardiopulmonar. Y en ese preciso instante ocurren una serie de cambios muy importantes en el recién nacido, como el cierre del Foramen oval y los cierres de los Ductus arterioso y venoso, produciendo la separación entre las cavidades derechas que llevan la sangre venosa rica en CO2 y las cavidades izquierdas que llevan la sangre arterial rica en O2. Es este hecho precisamente, que sea el aire el que penetra en los pulmones y por tanto en la sangre al nacer, el que se busque para levantar el horóscopo y la tendencia vital del recién nacido queda reflejada en ese instante y que dé tal relevancia a este elemento.

Precisamente una aplicación que se realiza actualmente como vestigio de la búsqueda del Aliento vital y la consideración de la diferencia entre aquel que ha recibido el espíritu a través de la Luz divina imbuida en el aire al respirar por primera vez y aquel que aún no ha nacido y por tanto no ha recibido el influjo de la Luz divina y el espíritu, se encuentra en la aplicación del Derecho. Así en el Código Civil se diferencia el recién nacido (vivo) que cuenta con todos los derechos individuales de cualquier ser humano y sin embargo existe una figura jurídica para definir aquél que nace pero que no lo hace con vida: el “nasciturus” o concebido pero no nacido (con vida), que no goza de los derechos de un niño o niña recién nacidos y que sea cual sea su tiempo de vida, si goza de los derechos individuales de cualquier persona.

 

 

Roberto Roda

 

BIBLIOGRAFIA

  • Comentarios al Sueño de Escipión (Macrobio)
  • Astrología y hermetismo en Miguel Servet (Tesis doctoral de Francisco Tomás Verdú Vicente)
  • La tabla esmeralda
  • Arte Breve (Ramón Llull)
  • In Quendam medicum apologetica disceptatio pro astrologia (Miguel Servet)
  • Tarot de Mategna
  • Cristianismi Restitutio (Restitución del Cristianismo, Miguel Servet, traducción de Ángel Alcalá)
  • Summa Teologica (Sto Tomás de Aquino)
  • Divina Proportione (Luca Pacioli)
  • La astrología se fundamenta en el modelo natural (Mariano Aladrén)

 

 

 

[1] Aquí se muestra uno de los pilares de la ciencia astrológica, que fundamenta su acción desde la perspectiva de la existencia de un plan prestablecido. Conocerlo para actuar en consecuencia es uno de los objetivos de esta ciencia.

[2] Pasaje bíblico atribuido a Jesús de Nazaret

[3] Aquí el cuatro también contiene al 3 esencial, o la energía pura fundamental, sin embargo lo hace conferida en un cuerpo, en él introducida y con el que interacciona, de ahí que la energía en un cuerpo (la naturaleza) de lugar a los 4 elementos.

[4] El término deriva del griego "ὥρα" (horus, "hora"), y "σκοπέω" (skopeo, "examinar"), de ahí que los egipcios buscaban saber la hora al examinar el nacimiento.

[5] Cita de Servet en el Restitutio sobre los capítulos del Génesis para comprender el Aliento vital: “Formó, pues, Jehova Dios al hombre del polvo de la tierra, y alientó en su nariz solplo de vida; y fue el hombre en alma viviente” (Gen. 2,7). ¨Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, de todo lo que había en la tierra, murió”. (Gen. 7,22). “Dios respiró en las narices de Adan el alma, a la vez que un soplo de aire, por eso depende de él”. (Is. 2; Sal. 103). (Restitutio, 168).

Visitas: 379

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Astrología culta y erudita para añadir comentarios!

Participar en Astrología culta y erudita

Comentario por Luis Lovera G. .·. el junio 9, 2018 a las 2:38pm

 Gracias:

  Habéis arreglado todo con
medida, con Número y con peso.
(Sabiduría XI-20).


Todo lo que es glorioso será
recubierto de un velo (Isaías 4, 5
égal LUC. XII-12 

  REFLEXIONANDO...

  y seguimos: " Ninguna meditación es posible sobre el número Uno. El movimiento
empieza con el dos, cuando al nivel del Sí, aparece la conciencia del Sí, quien
da la llamada al resto del ternario por la acción del conocedor, de lo conocido y del conocimiento. (Progresión del Padre, Hijo y Espíritu Santo, Brahma-VishnúShiva,
etc.). Tres (Aleph) es el elemento "Aire".
Está formado de dos raíces contraídas (Shin-Lamed y Lamed-Daleth-Shin)
tan opuestas en sus significaciones como en la ordenación de los caracteres
que las componen. Por la primera raíz es "extracción", por la segunda es
"amalgama". Tres, significa en hebreo, la nueva forma de idea de las posiciones
encerradas en uno y dos, que vienen a ser, pues, una especie de unidad
relativa. Se comprenden mejor, entonces, todas las formas triológicas religiosas,  por ejemplo. Es la imagen de la salvación, de la perfección, de la paz y de la
felicidad eterna. Significa en resumen: Extracción y Liberación. 

Gracias...

Comentario por Roberto el junio 8, 2018 a las 12:51am

En cuanto al tema del movimiento, hay que tener en cuenta que para la tradicion el uno representa el todo, es el regreso al todo que contiene todas las partes. El dos es la dualidad, por ejemplo en cuanto a significados en el Cosmos, tenemos 2 tiempos fundamentales: el eterno donde no pasa el tiempo y donde se encuentra el alma y la divinidad y el infinito, donde si pasa el tiempo y se encuentran todos los objetos, elementos y seres que forman parte del Cosmos en el que vivimos. En cuanto al movimiento, éste viene expresado por el circulo. Claro, hasta que no cerramos cualquier figura geométrica que contenga área, no se expresa la energía tal y como se produce en la naturaleza y el Cosmos. De ahí que la energía mas esencial se expresa en una figura geométrica de 3 lados, el triangulo, por los 3 planos energéticos, que en el ser humano son: mente, emociones, instinto o a través de los espiritus: espiritu animal, espiritu vital, espiritu natural. El 4 califica la energia ya introducida en un cuerpo. Como ejemplo tenemos los 4 elementos esenciales en la naturaleza facilmente observables: fuego, aire, agua, tierra.

Comentario por Roberto el junio 8, 2018 a las 12:44am

Os respondo por orden de realizacion de comentario. Giovanni la tesis doctoral si no recuerdo mal puedes acceder a ella desde internet, creo que no es dificil conseguirla pues en google mismo si escribes el nombre entero que dejo en la bibliografia estoy seguro de que la consigues. 

Comentario por Luis Lovera G. .·. el junio 7, 2018 a las 2:40pm

 GRACIAS

  CON EL 1, NO HAY MOVIMIENTO; CON EL 2 TAMPOCO, EMPIEZA ES CON EL 3...

" VIDA, FORMA Y PENSAMIENTO " LIGADOS AL ASTRAL, MENTAL Y FÍSICO; SE DEVIENE AL INDIVIDUO EN SU FORMA CUBICA.

GRACIAS.

Comentario por Esther Abreu el junio 7, 2018 a las 7:46am

Excelente!!! Mil gracias 

Comentario por Giovanni Londoño Romero el junio 6, 2018 a las 9:15pm

Pregunto: Dónde puedo acceder a la lectura de: Astrología y hermetismo en Miguel Servet (Tesis doctoral de Francisco Tomás Verdú Vicente).

Desde ya mil y mil gracias.

Giovanny 

Comentario por Giovanni Londoño Romero el junio 6, 2018 a las 8:58pm

Que buen post. Sin desperdicio ninguno. Gracias por compartirlo.

© 2018   Creado por Jose Luis Carrion Bolumar.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio