Astrología culta y erudita

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CUANDO EL PROBLEMA SON LOS HIJOS
 

En esta ocasión vamos a hablar de los hijos y, principalmente de Quirón, pero no exclusivamente. 

 
Y lo vamos a hacer con dos cartas de muestra, obtenidas de dos personas conocidas que, cada una a su modo, tiene o ha tenido problemas con sus hijos. Curiosamente en las casas V de ambas cartas aparece Quirón. De Quirón ya hemos hablado suficientemente en otros artículos, pero no está de más volver a hacerlo. 
 
Quirón identifica, en primer lugar, el punto vital en el que sufrimos mucho, por intensidad, pero sobre todo por continuidad. Quirón, ya por filiación -pues era hijo de Saturno- estaba destinado a aprender a través del sufrimiento. Al nacer se produce el primer disgusto, ya que nació centauro, la mitad superior del cuerpo era divina y la inferior equina, es decir era un caballo. Aún así, Quirón se diferencia del resto de los centauros de la mitología en que las patas delanteras son humanas, al contrario que los centauros normales, que tienen las patas delanteras de caballo y porque su mitad superior es humana y no divina, en los centauros normales, mientras que en Quirón era divina. Según la mitología esta apariencia física fue debida a que su padre Saturno se convirtió en caballo para copular con su madre, Fíliria, quien para evitar el acoso del dios, intentó escapar convirtiéndose en yegua.  Tanta conversión en caballo tuvo necesariamente que dar sus frutos y, a su madre al ver al medio caballito casi le da un soponcio, así que lo rechazó como hijo. 
 
Heracles era buen amigo de Quirón. Yendo un día a verle fue atacado por los centauros (quienes no tenían más relación con Quirón que su aspecto físico). Previamente a este encuentro, Heracles había matado a la Hidra, un monstruo cuya sangre era muy venenosa y aprovechó para impregnar varias flechas con ella, para aumentar su efecto letal. Pues bien, en el fragor de la batalla una de las flechas se clavó en una pierna de Quirón por error, pues no iba destinada a él sino a un centauro a quien Quirón quiso proteger de la flecha de Heracles. Y esta herida, producida no tanto por la flecha como por el veneno de la Hidra, produjo tal dolor en Quirón, que se pasó toda su vida sufriendo e intentando encontrar el antídoto contra la sustancia ponzoñosa. Tan fuerte era el dolor y tan contínuo, que rogó a Zeus que le concediera la mortalidad para conseguir zafarse del dolor pues, como ser medio divino que era, no podía morir. 
 
Así pues, allí donde tenemos a Quirón es donde el dolor por la existencia es tan grande que muchas veces desearemos morir. Que lo hagamos será, ya, otro asunto que dependerá de nuestra fortaleza y de nuestras creencias o miedos. 
 
Por tanto, la posición de Quirón por casa, signo y aspectos, nos da pistas sobre varios elementos:
 
  • Dolor continuo e imposible de mitigar. Este dolor es de origen emocional y la solución no la tienen los demás, la tenemos nosotros.
  • Deformidades o malformaciones. El dolor se produce o está directamente relacionado en muchos casos con deformidades (reales o no) y con la visión que tienen los demás de nosotros.
  • Abandono, soledad, rechazo por parte de los demás, principalmente toma la forma del "no me quieren".
  • Traumas que vuelven una y otra vez con estos contenidos que acabamos de decir y que impregnan la esencia del Ser. Estos traumas se activan con los tránsitos.
 
La primera carta pertenece a una mujer quien, según sus palabras, "ha sufrido lo indecible debido a la muerte de tres de sus hijos". Tuvo una primera hija sin problemas, después de ella se sucedieron tres embarazos llevados a término, con nacimiento y muerte de los niños ya nacidos, y a los diez años tuvo a su última y segunda hija viva. 
 
Si observamos la casa V de esta mujer, vemos que en ella está la Luna, planeta de la maternidad por antonomasia, que hace oposición a Venus-Plutón, ambos relacionados con la muerte de la siguiente forma: 
  • Plutón, por ser el regente de Escorpio, dueño y señor del Hades. 
  • Venus, en esta carta, por ser el regente de la casa VIII, casa de la muerte.
Así pues es una Luna muy mal aspectada. Hacemos notar que las dos únicas oposiciones de la carta implican o salen de la casa V, los hijos.
 
La otra oposición viene de Quirón, que se opone a un Urano en exilio. Urano, que ya sabemos que suele hablarnos de los finales repentinos y de las interrupciones no esperadas, aspecta a un planeta ya de por sí doloroso, como es Quirón, en la casa de los hijos. Y para más coincidencia, Urano es el regente de la casa V.
 
Es curioso porque otra de las apreciaciones de esta mujer es que siempre sintió, muy fuerte, el rechazo de su suegra, y lo atribuía a las muertes de los niños. Esto también queda reflejado en la carta: la Luna, siendo el regente de la casa IV, es también la madre de su marido. Y el regente de la carta es Venus, pues es Ascendente Libra. Ambos planetas (Venus-Luna) se encuentran en oposición. 
 

 
La segunda carta pertenece a un hombre, también conocido mío, que estuvo casado con una extranjera. Observemos que el regente de la carta, Venus, está situado en la casa IX. Tanto por afinidad (Venus son las mujeres) como por intención (a él le gustan las extranjeras), ese Venus en la casa IX está doblemente justificado. 
 

 
Pues bien, si nos fijamos en la casa V, vemos también a Quirón allí, dispuesto a todo. 
 
¿Qué le ha ocurrido a este hombre con los hijos?: que su mujer se separó de él y se llevó (sin autorización) a su hijo a EEUU y luego, en una visita que hizo él allí, le denunció por querer secuestrar al niño. Probablemente ella tuvo miedo de que nuestro hombre quisiera llevárselo de vuelta a España e hizo la denuncia. Resultado, a él le tuvieron detenido unos días y pudo salir del país en el periodo de libertad condicional, pero ya no puede volver allí porque la denuncia se extendió a Interpol. Lleva cinco o seis años sin poder ver a su hijo, ni siquiera por internet. El niño es menor de edad. 
 
En ambos casos se dan varios rasgos quironianos, a saber: abandono o separación, dolor continuado, trauma. 
 
 
 
LA LEY DE LA COMPENSACIÓN
 
A nadie le gusta sufrir, y ante un dolor intentamos escapar. ¿Hacia donde escapamos?... hacia el punto diametralmente opuesto a aquel que nos provoca el sufrimiento. En estos dos casos ese punto es la casa XI, la casa más social de la carta. En ambos ocurre así, que estas personas se han volcado en el contacto social, quizá como huida o como solución que mitigue su dolor. En los dos, por signo solar, sus esencias inclinan mucho a ese disfrute social (Libra y Leo) y también sus Saturnos (el recogimiento y la seriedad) se encuentran en la zona baja de la carta, con lo que no son muy visibles. Son Saturnos muy bien situados (en Capricornio) y deben dar muy pocos problemas. El ASC en Libra de ambos facilita la dispersión de energía en actividades sociales y festivas, como así ocurre en efecto.
 
 
 

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Comentario por cristina el septiembre 5, 2014 a las 7:54pm

muy interesante podria hablar de los casos con kiron en casa 6..??

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